El
ex líder de Héroes del Silencio,
el grupo de rock español más exitoso de
todos los tiempos, y ahora un solista consagrado, pasó
dificultades en su niñez y en su adolescencia,
primeramente para hablar, y posteriormente para dedicarse
a la música.
De
visita en la ciudad para un concierto de Rock en
Ñ, ese hombre delgado, de rasgos finos, cabello
enmarañado y con dos arracadas en cada oreja,
comentó que era tal su timidez cuando niño,
que no pronunció una palabra hasta que tuvo 4
años.
Sus
padres, obviamente, lo llevaron al médico porque
pensaban que tenía algún problema. "Mi
teoría ahora es que no tenía nada importante
que decir. ¡Y mira!, ahora digo muchas cosas que
no son nada importantes, y las suelto a borbotones",
indicó entre risas.
Enrique,
como gusta que le llamen, es originario de Zaragoza,
una ciudad de 500 mil habitantes al Norte de España.
Podría decirse que ha sido la segunda figura
importante que ha nacido en dicho pueblo, sólo
detrás de Luis Buñuel, a quien
profundamente admira, sobre todo en su sentido del humor.
De
su niñez, Enrique se mostró reacio
a comentarla, limitándose a decir que fue un
niño como cualquier otro, pero sí habló
de su "infancia" musical. Revoloteando con
las manos, cuyas uñas cubre de esmalte rosa,
Enrique recuerda que sus primeros pasos en la
música fueron un tanto inciertos, pues sus padres,
conservadores, no querían que él se dedicara
a la música.
Pero
cuando comenzó a ganar "plata", las
cosas cambiaron. Y para bien. "En mi ciudad,
ningún músico, nunca en la historia había
sacado un disco", comentó. "Y
los entiendo (a sus padres), ellos finalmente querían
ver que me ganaba la vida con algo... aunque no fuera
'honrado'".
Lógica
evolución
En perspectiva, el intérprete comentó
que su carrera como músico ha evolucionado lo
suficiente, pero que comparado a figuras de la talla
de Bob Dylan o John Lennon, es un aficionado
queriendo componer canciones. "No soy un genio,
hay mucha gente que lo hace mejor que yo, pero creo
que mal no se me da", expresó.
Profuso
seguidor del rock en español, Enrique
guarda especial cariño por México,
del cual le gustaría conocer más de su
antropología, la comida, sus mujeres y su música.
"Siempre está José Alfredo (Jiménez)
para quitarse el sombrero y decir -mis respetos-".
Con
ya casi 20 años dedicados a la música,
el ojiverde confesó que ha hecho canciones muy
buenas, como "La Chispa Adecuada",
"Maldito Duende" y dos o tres más,
pero mucho de su material con Héroes del Silencio
fue sobrevalorado. "Ya va siendo hora de que
no valoremos a los músicos o los artistas entre
comillas por las ventas. Héroes vendió
mucho, y eso no significa nada", dijo firmemente.
De
Héroes del Silencio, Enrique no soltó
mucha tela de dónde cortar, sólo dijo
que la relación con los otros integrantes es
nula, y una reunión con ellos es imposible. "Y
eso lo puedes apuntar".
Fue
con Héroes que vivió la etapa más
olvidable de su carrera, cuando toda la gente lo tildaba
de "mam... y arrogante", en palabras
suyas. Pero eso ha quedado en el pasado, hora es humilde...
bueno. "Sé ser encantador, pero lo que
pasa es que no me sale siempre", dijo sonriendo.
"Eso era parte de la juventud, de tener todo
de repente. Pero se empieza a ir, y entonces caes en
cuenta de la realidad".
Él
sin la música...
Enrique afirma que la música es para él
su todo, sin la cual se sentiría más que
desnudo. "Es mi lenguaje. De hecho, sin la música
me quedo minusválido, parapléjico, inválido,
me faltaría un sentido".
Sin
embargo, sus planes en el aspecto musical no son eternos.
Quizá en 15 años se retire y finalmente
siente cabeza. Actualmente es divorciado, y sin hijos.
Entre
sus planes se encuentra darle la vuelta al mundo, o
por lo menos a la otra mitad del mundo que no conoce.
Además de viajar, probablemente se dedique a
escribir (entre sus escritores favoritos se encuentran
Ángel González y Jaime Gil de
Biedma).
El
intérprete de "Pequeño"
ha cumplido con parte de sus sueños juveniles,
que eran pararse frente a un auditorio y desnudar su
alma. Ya cumplidos sus sueños, siente que ha
realizado su función en la vida, y así,
no le tiene miedo al viejo dicho de que los rebeldes
mueren jóvenes.
"Lo
que tenemos que hacer es tener la conciencia tranquila,
luchar por los ideales que cada uno tiene. Hoy puede
ser un buen día para morir, si tenemos la conciencia
tranquila".
-
Y tú, ¿ya te sientes con la conciencia
tranquila?
- "No, pero es un buen dicho...", dijo
entre carcajadas.
En
directo en la Sala 'Escena'
Casi cuatro horas de concierto de rock español
pudo atestiguar el público regiomontano, gracias
a la primera edición del festival musical "Rock
en Ñ". "Rock en Ñ",
una gira internacional de conciertos de rock proveniente
de España, ofreció un nutrido concierto
en la disco Escena, sede que recibió a más
de 1.100 personas, que recibieron y con sobra dividendos
por lo que pagaron por su boleto.
El
elenco del concierto estuvo integrado por Piratas,
Elefantes y Enrique Bunbury, este último
el que se llevó la noche, con un show que rondó
las dos horas de duración, y que dejó
a la gente exhausta de tanto cantar. Bunbury
presentó los mejores temas de sus discos solistas
'Radical Sonora' y 'Pequeño'.
Al
volver, Bunbury, que domina y llena el escenario
como si fuera un espacio de 3 por 3 metros, interpretó
"Iberia Sumergida", "El Jinete",
y "La Chispa Adecuada", con la que
nadie del público, a decir de sus gritos, estuvo
inconforme. Antes de Bunbury, los grupos Piratas
y Elefantes ocuparon el escenario.
Cortesía:
Jorge Oliva Álvarez | Bunbury News
http://es.geocities.com/bunburynews
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