 |
|
|
|
De
las cenizas de una banda llamada Blueswagen surge en
1997 Jumbo, una de las revelaciones más
notables del rock hecho en América Latina durante
los últimos años. Hijos de la prolífica
cantera de Monterrey, aunque sin militar en el
universo Molotov-Control Machete del hip hop
trallero, Jumbo son un curioso ejemplo de identidad
ácrata en un mercado tan variopinto y racial
como el mexicano.
Lo que ofrecen anda por un pop-rock de agudas melodías
y distorsión calculada, identificable en bandas
como Weezer. El look de estudiante despistado del vocalista
Clemente Castillo y la originalidad de sus vídeos
articularon desde 1999 -año de aparición
se su álbum debut, Restaurant, reeditado
en el 2000 en Estados Unidos- una oleada de interés
por su música, ratificada luego por intervenciones
en macrofestivales, una minigira con sus legendarios
compatriotas Jaguares, un extenso recorrido por los
diversos estados de su país y varios de los innumerables
galardones musicales de la macroindustria azteca del
ocio y espectáculo. El vídeo de Siento
que..., su original tarjeta de presentación
en TV, recabó igualmente numerosos reconocimientos.
La producción de Chuy Flores en Restaurant
es rica en matices, pero siempre devota a la guitarra
y apoyada en los juegos vocales de Castillo,
que van desde el falsete surfer a la ranchera y el metal.
Y el directo es una apuesta segura de energía,
colorista y sobria al mismo tiempo. Actualmente enfrascados
en presentar nuevo material, Jumbo exprimirá
un poquito más la rica herencia de su restaurante
favorito.
|